¿Qué es una autorización para una prueba de polígrafo?
Cuando hablamos de autorización en una prueba de polígrafo, nos referimos al consentimiento expreso, informado y por escrito que da un candidato o empleado para someterse a este tipo de evaluación. Es decir, la persona acepta de manera voluntaria, luego de conocer el alcance, el procedimiento y las implicaciones de la prueba. Normalmente, todo esto queda plasmado en un documento firmado, donde se dejan claros los derechos y deberes de ambas partes, y se especifica la finalidad de la prueba dentro del proceso de selección o el contexto laboral.
Este consentimiento no solo respalda la legalidad del proceso, sino que también protege tanto a la empresa como al evaluado ante cualquier reclamación futura. Por ejemplo, si un candidato para un puesto de confianza acepta someterse a la prueba, la empresa puede demostrar que actuó siguiendo las mejores prácticas de recursos humanos y cumpliendo la ley.
Para las empresas interesadas en implementar este tipo de procesos, es recomendable contratar prueba de polígrafo con proveedores especializados que garanticen el cumplimiento normativo y la protección de los derechos de los evaluados.

¿Por qué es importante tener consentimiento para una prueba de polígrafo?
Tener el consentimiento previo del candidato antes de aplicar una prueba de polígrafo es fundamental por varias razones, tanto legales como éticas y operativas.
- Legalmente: Las leyes laborales y de protección de datos personales en países como Colombia y Panamá exigen que cualquier evaluación que implique la recolección o tratamiento de información sensible solo se realice con la autorización del titular. Entidades como el Ministerio de Trabajo en Colombia o la Autoridad Nacional de Transparencia y Acceso a la Información (ANTAI) en Panamá están pendientes de que estos requisitos se cumplan, sobre todo en procesos de selección y evaluación.
- Ética y profesionalmente: La autorización asegura que la prueba es voluntaria y protege los derechos del candidato, evitando situaciones de presión o vulneración de la privacidad. El consentimiento informado demuestra el compromiso de la empresa con la transparencia y el respeto por la dignidad de las personas, lo que, sin duda, fortalece su reputación.
- Empresarialmente: Tener este respaldo reduce riesgos legales, fomenta una cultura de respeto y cumplimiento normativo, y ayuda a evitar problemas como litigios laborales o sanciones administrativas. Al final, esto se traduce en relaciones laborales más sanas y basadas en la confianza.
Pasos para solicitar y formalizar la autorización para la prueba de polígrafo
Para solicitar y formalizar la autorización de una prueba de polígrafo, hay que seguir varios pasos que garantizan tanto la validez legal como la protección de los derechos de los involucrados.
- Explicar claramente al candidato el propósito de la prueba, los datos que se van a recolectar, el uso que se les dará y el marco normativo vigente. Es clave que esta explicación se dé en un ambiente privado y respetuoso, permitiendo que el candidato exprese sus dudas o inquietudes.
- Entregar al candidato el formato de autorización, que debe ser leído y firmado por ambas partes.
- En algunos casos, acompañar este proceso con una charla informativa o una guía escrita sobre el uso del polígrafo en el entorno laboral. Este enfoque facilita la comprensión y aceptación del procedimiento, especialmente cuando el polígrafo no es común o existen dudas sobre su validez.
Información que debe incluir la autorización
El formato de autorización debe ser lo más claro y completo posible para respaldar el consentimiento informado. Entre los datos que no pueden faltar están:
- Identificación del candidato
- Explicación sobre el objetivo y alcance de la prueba
- Nombre de la empresa que solicita el examen y del profesional que lo aplicará
- Derechos del evaluado
- Posibles consecuencias de la evaluación
- Cláusulas de confidencialidad
- Mención expresa de la normativa de protección de datos vigente
Es importante que el formato evite tecnicismos innecesarios y que el candidato pueda hacer preguntas antes de firmar.
Además, vale la pena incluir una sección donde se explique cómo será el procedimiento, qué tipo de preguntas se harán y cómo se garantiza la imparcialidad y objetividad del examen. Por ejemplo, algunas empresas informan que el operador del polígrafo está certificado por la American Polygraph Association (APA) o que se siguen estándares internacionales como los de ASTM International. Esto ayuda a generar confianza en el proceso y disminuye cualquier percepción de arbitrariedad.

¿Cómo comunicarla al candidato: formato, firma y registro?
La comunicación de la autorización debe ser directa y transparente.
- Entregar el formato impreso o digital, asegurándose de que el candidato tenga suficiente tiempo para leerlo y resolver cualquier inquietud.
- La firma puede ser manuscrita o electrónica, siempre que cumpla con los requisitos legales del país. En Colombia, por ejemplo, la Ley 527 de 1999 reconoce la validez de la firma electrónica, siempre que se garantice la autenticidad e integridad del documento.
- Llevar un registro ordenado de todas las autorizaciones, con copias fechadas y archivadas correctamente, para poder responder ante auditorías o cualquier requerimiento legal.
- En procesos de selección masiva, lo ideal es digitalizar y almacenar estos documentos en sistemas de gestión documental seguros, que cumplan con las políticas de protección de datos personales y permitan rastrear cada consentimiento otorgado.
¿Qué hacer si el candidato se niega a autorizar la prueba de polígrafo?
Es posible que un candidato decida no firmar la autorización para la prueba de polígrafo, y esto debe manejarse con total respeto por sus derechos y siguiendo la legislación vigente. En ningún caso la empresa debe ejercer presión, y es clave documentar la decisión del candidato.
En la vida real, muchas veces la negativa se debe al desconocimiento, al temor frente a la tecnología o a preocupaciones sobre la privacidad. Por eso, lo mejor es que recursos humanos o el responsable del proceso explique de nuevo los alcances y garantías del procedimiento, sin tratar de persuadir o condicionar la decisión. Dejar constancia de la negativa es esencial para demostrar que la empresa actuó de buena fe y cumplió con sus obligaciones legales.
Derechos del candidato frente al consentimiento
El consentimiento para la prueba de polígrafo es completamente voluntario y puede ser revocado en cualquier momento. El candidato tiene derecho a recibir información clara sobre el proceso, a que sus resultados se manejen confidencialmente y a que su decisión no se use de forma discriminatoria. En muchos marcos legales, negarse a la prueba no puede ser motivo exclusivo para descartar al candidato, salvo en casos donde la normativa lo permita expresamente.
Por ejemplo, en Colombia, la Corte Constitucional ha dejado claro que el uso del polígrafo debe ser excepcional y no puede convertirse en una condición generalizada para acceder a un empleo. Las empresas deben asegurarse de que los resultados sean tratados como información reservada y solo compartidos con quienes realmente tengan una justificación legítima para conocerlos. Proteger estos derechos es clave para evitar reclamaciones por discriminación o violación a la privacidad.

Alternativas para complementar la evaluación sin el polígrafo
Si el candidato decide no autorizar la prueba de polígrafo, hay otras herramientas y procedimientos que pueden complementar la evaluación, como:
- Entrevistas estructuradas
- Pruebas psicotécnicas
- Análisis de referencias laborales
- Verificación de antecedentes
- Estudios de seguridad personal o empresarial
Estas alternativas permiten avanzar en la valoración del candidato respetando su autonomía y las normas legales.
Por ejemplo, una empresa puede recurrir al análisis de estrés de voz (VSA), solicitar referencias de empleadores anteriores o aplicar pruebas de integridad y competencias laborales. Cada método tiene sus ventajas y limitaciones, así que lo recomendable es diseñar un proceso de evaluación integral que combine varias fuentes de información y reduzca los sesgos. Las pruebas psicotécnicas, por ejemplo, pueden aportar datos valiosos sobre la personalidad, las habilidades cognitivas y los valores éticos del candidato, complementando la información obtenida por otros medios.
Estándares internacionales y buenas prácticas profesionales
Organizaciones como la American Polygraph Association (APA) y ASTM International promueven el uso de formatos de consentimiento claros, la capacitación de los operadores y la confidencialidad de los resultados. Adoptar buenas prácticas implica asegurarse de que la prueba sea administrada por personal certificado, que el consentimiento se obtenga de manera libre e informada y que los resultados solo se usen para los fines autorizados.
Además, se recomienda documentar cada paso del proceso, desde la entrega del formato hasta el archivo de los resultados, siguiendo protocolos de compliance y auditoría interna. Adoptar estándares internacionales es especialmente útil para empresas multinacionales o aquellas que trabajan en sectores regulados, como la banca, la seguridad privada o la logística de valores.
Finalmente, para quienes quieren implementar este tipo de evaluaciones, existen proveedores especializados y recursos disponibles para contratar prueba de polígrafo de manera profesional y ajustada a las mejores prácticas. Empresas como E&M Desarrollo Corporativo ofrecen servicios completos que incluyen el diseño de procesos de autorización, la aplicación de pruebas y la asesoría en cumplimiento normativo, facilitando la gestión de riesgos y la toma de decisiones en el entorno empresarial.


